Me agarraste de la mano suavemente. Acariciaste mi cara, me miraste a los ojos de la manera más bonita posible, de repente sentí que todo lo que necesitaba estaba a tu lado.
Lastima, todo se esfumó, como el humo de un cigarrillo.
Aquí estoy parada, pensando, que quizás algún día puedo sentir lo mismo desde otras manos, ojos, corazón....
No hay comentarios:
Publicar un comentario